Yo soy raro, o diferente a los demás.
Ellos así me marcan, como raro.
Yo me creo normal. No me veo raro.
Yo me creo normal. No me veo diferente.
No me oigo, no me escucho ni raro ni diferente.
Ellas me ven raro y diferente.
Yo no las veo ni raras ni diferentes.
No son divertidas, no son especiales.
No son inteligentes, ni ingeniosas.
No son nada mas que un envase.
Yo tengo un buen envase.
La gente solo me quiere por mi apariencia.
Yo nunca me enamoro, Yo nunca siento.
Yo nunca me apego, yo siempre soy libre.
Yo ya no quiero ser libre. Yo necesito.
Necesito alguien especial, que me crea normal.
Para eso seguramente debería ser igual.
Rara, diferente.
Pero nunca es así. Siempre son normales.
Me quieren un rato, solo un momento.
Cuando descubren mi ser escapan.
Tienen miedo, no comprenden.
No provoco seguridad social. Soy una carga.
Soy un peso, soy un estorbo. No soy nada.
Lo soy todo, eso asusta, demasiado.
Finjo ser normal, me adapto a la sociedad.
Ya no quiero estar solo, ya no quiero.
Me transformo, muto, me modifico y lo logro.
Logro engañarlos, logro integrarme.
Logro q me quieran.
Pero solo un rato, solo un momento.
Me es inevitable volver a ser yo.
Volver a ser quien me gusta ser.
Quien quiero ser, quien debo ser.
Inevitablemente regreso a mis orígenes.
Retomo mi personalidad, vuelvo a mi lugar.
Y las personas escapan, esquivan.
Como asustados, siguen sin comprender.
Todos quieren resaltar, resaltar como con marcador.
No resaltar de verdad, resaltar con diferencia.
Todos quieren ser diferentes siendo iguales.
Pero hay pocos diferentes, pocos raros.
Y aun menos logran mantenerse.
La soledad es difícil, violenta, poco interesante.
La soledad hiere, daña y transforma.
La soledad no responde, no comprende.
La soledad solo es buena cuando estas acompañado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario